Los dos ladrones de la cruz.

 


 

Cuando Cristo fue crucificado, nos narran los evangelios que lo fue junto a dos ladrones. La tradiciòn les puso nombre (Dimas y Gestas, en ese orden pues se supone que Dimas fue salvo mientras Gestas no, sacado de los “Hechos de Pilatos” y del llamado “Evangelio de Nicodemo”) (Lucas 23:32-33). En otra parte de las escrituras logramos ver las palabras de Cristo: “Ni una jota ni una tilde dejarà de cumplirse en las escrituras” (Mateo 5:17-18). ¿Què nos explicó Cristo en èsta porción? Que en las escrituras nada es casualidad ni nada está sólo por llenar espacios. TODO se cumplirà. Además, les explicó a sus discípulos que él hablaba por “parábolas” para que quienes NO debían entender NO entendieran, y los que sì debían entender lo hicieran (Marcos 4:12). Así, con estos textos entendemos dos situaciones: La primera, NO todos están destinados a ser salvos (Efesios 1:1-6); y la segunda, los ladrones de la cruz son un ejemplo o paràbola de lo que nosotros somos… unos creerán y otros serán condenados. ¿Injusto? No somos quìenes para juzgar a Dios, pues él mismo dijo: ¿Dirà el barro al alfarero… què tiene que hacer con él? (Romanos 9:20). Selah.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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