Las frustraciones de los padres
Actualmente se habla, y no poco, de las frustraciones de
los hijos, que les dicen gordos; que los aíslan en el cole, el vecindario o la
familia; que no logran adaptarse a su medio ambiente; que esto que el otro. Y
la solución, hoy se hace a pura psicologìa y terapias. Preguntamos: ¿Y alguien
se ha puesto a pensar en las frustraciones y las decepciones que sufren los
padres? ¿Què de ver que los esfuerzos que se hacen, por ejemplo, para pagar una
educación no precisamente econòmica, hoy vemos que “entes” interesadas los han
educado alejándolos de los principios divinos por mencionar un ejemplo? ¿Què de
ver que los hijos aprovechan todos aquellos recursos de los ancestros con los
cuales no solamente no están de acuerdo sino encima critican? En el sentido
espiritual, hablamos tanto de Caìn y Abel, pero nunca de la frustración de Adàn
y Eva (Gènesis 4). ¿Què de la frustración de Dios, de haber creado un mundo
exageradamente completo y perfecto para que fuéramos felices, y nosotros
destruyéndonos unos a otros como seres humanos, en donde la destrucción del
planeta viene a ser un segundo plano, puesto que está escrito que Dios mismo lo
destruirà (Isaìas 66:16-17 y Apocalipsis 21:1).¿Què, repetimos, de la
frustración de los padres? Meditemos.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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