Palabras oportunas
Hay momentos en la vida de todo ser humano en los cuales se
encuentra en un estado de ànimo bajo, el cuál no se atreve a comunicar a otros
pero sì a Dios. Es allí, en donde vemos primeramente la existencia de nuestro
Dios, luego su mano poderosa y su corazón misericordioso. Muchos ejemplos
claros los vemos en las vidas de los profetas, cuàn solitarias y frustrantes
fueron las vidas de ellos, pues sabiendo expresamente lo que había de suceder…
NADIE les creìa, eran llamados traidores, falsos, mentirosos, y por si fuera
poco perseguidos, así algunos sufrieron “cautiverio” por ejemplo (Jeremìas
20:2). Eran llamados a “sufrir en silencio” precisamente en sus momentos más
difíciles (Ezequiel 24:15-18). Así nos sucede hoy a muchos creyentes guardando
las distancias por supuesto, sin embargo, el Señor pone personas en nuestros
caminos para que nos alienten y exhorten con pequeños detalles o frases
sinceras y honestas, ojalà y no menospreciemos ni olvidemos esas exhortaciones
que pueden venir en público o en privado, pero que vienen.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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