Dios, siempre avisa al hombre.

 


Desde el principio de la creación, Dios en cada ocasión que puede “avisa” al ser humano lo que puede sucederle. A Adàn y Eva les “avisò” que si comìan del árbol prohibido morirìan (Gènesis 2:17). Por 120 años, por medio de Noè, Dios “avisó” del Diluvio (Gènesis 6:3). Por 23 años por medio de Jeremìas, Dios “avisò” que venìa el cautiverio de 70 años en Babilonia (Jeremìas 25:3-4). Y todo se cumplió. Ahora bien, por medio de Nuestro Señor Jesucristo nos “avisò” (Mateo 24; Marcos 13 y Lucas 21); por medio del apóstol Pablo nos “avisò” (1ª Tesalonicenses 4:16-17); por medio del apóstol Pedro nos “avisò” (1ª Pedro 4:7); por medio del apóstol Juan nos “avisò” (Apocalipsis 1:8): “QUE VIENE Y VIENE PRONTO” (Apocalipsis 22:20). Como una prueba de esos “avisos” nos dijo que sucederìan algunos eventos ANTES de su venida: “Guerras, rumores de guerras, pestes, hambres, terremotos en todos lados, se levantarà nación contra nación, habrá terror en las gentes, grandes señales en el cielo, pero lo más importante: mucho ENGAÑO y la aparición del anticristo”. Hoy, encontramos atalayas que nos están “avisando” que estamos en el fin… y nos burlamos de ellos. ¡Pero sucederà! ¡Cuidado, él ya nos avisò!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Copiando al mejor.

Las ¿Insolencias o grocerìas? de Jesús (Parte final).

Cuarenta años de culpa