Es una plaga.

 


 

Las autoridades romanas (que representan a las autoridades del mundo de hoy), llamaban al mensaje del evangelio de Jesucristo que el apóstol Pablo predicaba: “una plaga” (Hechos 24:5). Y, al apóstol lo acusaban de pertenecer a una “secta”, pues siendo judío no predicaba las normas y las leyes de Moisès, sino más bien “otras” normas y “otras” leyes… las de Jesucristo (mismo verso 5). Y, a lo que otros llamaban religión a él se lo denominaron como “el camino” (verso 14), llamándolo por todo ello un “hereje” (mismo verso 14). Hoy, no estamos lejos de todo ese tema, llaman “secta” a todo lo que no es religión tradicional; llaman “plaga” a predicar el evangelio de Jesucristo en lugar de normas y leyes establecidas por los hombres antiguos; y llaman “herejes” a todos los que no están en el camino que ellos llevan. Sin embargo, pronto veremos el cumplimiento de la palabra, pues todos aquellos què desde antes de la fundación del mundo han sido elegidos por Dios para su gloria y honra, serán arrebatados en y para él, mientras los religiosos no (Efesios 1:1-6 y 1ª Tesalonicenses 4:16). Selah.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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