La batalla final está cerca (advertencia a las naciones) (Parte cuatro)
Si usted estudia la historia
podrá comprobar lo siguiente: “Salvo, la guerra para conquistar la tierra
prometida en el libro de Josuè, y esto porque fue orden directa de Dios, Israel
no acostumbra iniciar guerras, siempre le ha tocado defenderse” (Josuè 1:1-4).
Y, volviendo al punto de la primera guerra: ¿Què cantidad de territorio le
ofreció Dios a SU pueblo? El verso cuatro nos lo dice: “Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río
Éufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol
será vuestro territorio” (verso 4). Entendamos, los INSTRUSOS en el territorio
que va desde el Sinaì hasta la Mesopotamia y desde Jordania hasta el Mediterràneo
NO son el pueblo de Israel. Quienes tienen què salir de esa zona geográfica NO
son el pueblo de Israel. Quienes tomaràn para siempre ese territorio ES Israel
los otros pueblos serán destruidos y erradicados. Ahora quizás entendamos mejor
el verso ya mencionado de Zacarìas 2:8: ¡Quien toca al pueblo de Israel, está
tocando la niña de los ojos de Dios! Y ese pueblo, y quienes le apoyen, serán
destruidos en la batalla final (Zacarìas 14:1-4).
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
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