Lo sepan o no.

 


 

Hay personas que no creen en lo que usted es, lo que usted hace, o lo que Dios le ha asignado a usted… aunque se beneficien de los hechos (Mateo 5:7). Y todo esto no es nuevo, le sucedió a los grandes profetas (guardando distancias por supuesto), Isaìas profetizò a un Mesìas al cuál identificaron como un guerrero material y no espiritual, y no sólo descalificaron al profeta, sino por ello, cuando el Mesìas vino lo asesinaron los religiosos (Juan 11:50). Ezequiel y Jeremìas profetizaron un cautiverio, el cuál el pueblo no admitió, descalificò a los profetas y, por supuesto, no lo aceptaron hasta cuando ya eran cautivos (Jeremìas 25:12 y Daniel 9:1-2). Hoy, repetimos, hay personas que NO creen en la asignación de Dios para alguien, y ese alguien “intercede” por usted que, lo entienda o no lo entienda, recibe beneficios de los cielos por esa “intercesión”. La “ignorancia” en ocasiones puede llegar a ser una disculpa, pero la falta de “gratitud” nunca. Estemos siempre agradecidos… pues alguien que no sabemos intercede por nosotros y por ello recibimos beneficios. Los verdaderos ministros y ministerios NO siempre están detrás de un pùlpito  (vea Mateo 23 completo). Selah.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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