No ven porque son casa
rebelde.
Nos han hecho creer desde
niños que la religión es ser espiritual. Y vemos, analizando las religiones,
que en ellas hay gente tan o más corrupta que en el mundo. ¿Còmo es posible que
dentro de lo que llamamos iglesia haya abusadores de niños y mujeres;
traficantes de drogas; tràfico de personas y órganos humanos; lavado de dinero;
lìderes que aceptan la diversidad de gènero; y hasta mafias manejando las
finanzas mundiales? ¿Còmo es posible que el pùlpito se preste para comerciar la
fe, y hacer creer descaradamente que a Dios le agrada más nuestro dinero que nuestra
alma? ¿Còmo es posible que una religión proclame que usted llegarà a Dios más
pronto y más cercano a él, si asesina a los que no piensan como usted?
Con razón Dios envìa al
profeta Ezequiel con el siguiente mensaje a Israel (pero cuela para todo el
mundo religioso): “Hijo de hombre, tú
habitas en medio de casa rebelde, los cuales tienen ojos para ver y no ven,
tienen oídos para oír y no oyen, porque son casa rebelde” (Ezequiel 12:2). ¡Esa es la verdadera razón
por la cuál no vemos, no oìmos, y no entendemos, que la religión NO es
espiritualidad! Los ritos, las costumbres, las tradiciones, los fanatismos…
endurecen el corazón y no nos permiten ver. Por eso nos puede llegar a llamar
el Señor casa rebelde. Oremos porque no caigamos en eso... y si ya caìmos,
ahora es el tiempo de salir de allí.
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
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