Vino a mì palabra de Jehovà… dijo Ezequiel.

 


 

El mundo y personas que se hacen “llamar” creyentes, pero que no se interesan por conocer el corazón de Dios sino llevan su creencia como una religión o una conveniencia, cuando suceden catástrofes en el mundo, o peor aún, a ellos mismos, preguntan: ¿Pero si hay un Dios, por què permite estas tragedias? ¿En dónde está Dios en estos momentos? En ocasiones hasta se preguntan: ¿De verdad hay un Dios?. Todas estas expresiones o preguntas tienen una respuesta. Dios advirtió desde hace casi tres mil años por medio del profeta Ezequiel lo siguiente: “Si un país peca contra mí cometiendo infidelidad, y yo extiendo mi mano contra él, destruyo su provisión de pan y envío hambre contra él y corto de él hombres y animales” (Ezequiel 14:13). Ahora, analicemos los acontecimientos: ¿Todos los pueblos que han tenido catástrofes estos últimos tiempos, acaso no son lugares de casinos, prostíbulos, contrabando de personas, consumo de drogas, lugares en donde se cometen orgìas e idolatrìas?. Lo que estamos viendo no son “olvidos o ausencias” de Dios son “juicios”, pero para entenderlo NO podemos verlo con ojos materiales sino conocer el corazón de Dios y sus estatutos para poder verlo con los ojos espirituales (Deuteronomio 28:16 en adelante). Selah.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Copiando al mejor.

Las ¿Insolencias o grocerìas? de Jesús (Parte final).

Cuarenta años de culpa