La maligna doctrina del empoderamiento.
Empoderamiento, nuestro
diccionario de la lengua castellana lo define cómo: “Adquisición de poder e independencia por parte
de un grupo social desfavorecido”. Preguntamos: ¿Somos los “YA” elegidos de
Dios para conocerle, amarle y servirle… un pueblo social desfavorecido? ¿Acaso
las palabras o las ideas del Hijo de Dios cuando estuvo sobre la tierra fueron
esas? ¿No fueron todo lo contrario: “Tomad
mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón”
(Mateo 11:29)?. El empoderamiento es “exigir” derechos y privilegios…
totalmente contrario a lo que Dios nos enseña. Debemos entender que la doctrina
del empoderamiento es una idea humana, una idea maligna, y por lo tanto,
espiritualmente SATÀNICA y DAÑINA especialmente en la Iglesia.
¿Sabe usted de dónde viene esa
doctrina? Nació del “feminismo”, un movimiento contrario a la voluntad de Dios
(oficializado en Bigin, Pekìn 1,995), y antes venido del corazón de mujeres que
se rebelaron al sistema aduciendo derechos igualitarios desde 1848 (Lucretia Mott, Lucy Stone, Elizabeth Cady Stanton, Susan B. Anthony y Flora
Tristan). Cuando Dios dijo: “El hombre es cabeza de la mujer; y Dios es la
cabeza del hombre” (Efesios 5:23-33), El estableció un “orden divino” para la
humanidad, y, ese pensamiento de “empoderamiento” solamente ha concebido el
rompimiento de ese orden divino…la familia. Como dijo Gamaliel: ¡Cuidado, no
nos encontremos peleando contra Dios!
(Hechos 5:39).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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