Las ¿Insolencias o grocerìas? de Jesús (Parte uno).
Uno de los muchos temas que
se nos enseña ya sea en casa o en la escuela, es que seamos prudentes, que
seamos respetuosos (especialmente con los mayores, las señoras o los niños).
Lastimosamente, esa prudencia o ese respeto lo llevamos al extremo y caemos en
hipocrecìa cuando de decir las “verdades” se trata. Y, es más, cuando alguien
se sale de esas normas decimos que es un “insolente o un grocero”.
Bueno, pues en las
escrituras encontramos varias situaciones, en las cuales, a pesar de ser el
Hijo de Dios sobre la tierra; a pesar de haber sido instruido en las leyes y
normas estrictas de Dios, precisamente para con los hombres y para con Dios, vemos
a un Jesús que a juicio de muchos dice insolencias o grocerìas exponiendo las “verdades”.
Veamos: Se acercan a êl escribas y fariseos y lo confrontan por què él y sus
discípulos rompen las costumbres y las leyes de Moisès (Mateo (Mateo 15:1-2).
Y, ¿què es lo que Jesús hace? “Imprudentemente” les saca sus trapitos al sol:
1- Les dice ustedes no “honran” a sus padres (Mateo 15:5); 2- Les llama “hipócritas”
(Mateo 15:7); 3- Los “acusa” de y por enseñar doctrinas de hombres y “falsear”
ellos mismos lo que tanto defienden (Mateo 15:9); y la peor “insolencia o grocerìa”
que comete: 4- Los EXPONE ante la multitud (Mateo 15:10). Hoy, también hemos
llegado al tiempo en el cuál decir las verdades a una persona… es “insolencia o
grocerìa”.
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
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