La promesa del hombre vrs la de Cristo.
Hoy en día las congregaciones
se llenan cuando un pastor, un líder o un profeta llega a decir y tirar
bendiciones a diestra y siniestra como que son dulces y chocolates de piñata. Es
lògico, todos queremos recibir una palabra que nos “anime” a seguir adelante
pensando que con poco trabajo tendremos lo que tanto hemos anhelado en la vida.
¡Esas son las promesas de los hombres engañadores de sì mismos y de ovejas
incautas! Son lìderes que “engatusan” a las ovejas para tenerlas cautivas, lo cuàl
estaba profetizado (2ª Timoteo 3:13). Esa es la doctrina de prosperidad que el
hombre ofrece maliciosamente. Cristo fue muy claro cuando dijo: “En el mundo
tendréis AFLICCION”. Pero también nos dijo: “Os lo digo ANTES para que no os
preocupèis, pues YO he vencido al mundo” (Juan 16:33). ¡Esa es la doctrina de
Cristo! La verdadera doctrina, una que NO manipula, una que NO trata de dominar
o sojuzgar a las ovejas… una que NO tiene intenciones ocultas tras de sì. Esto
NO implica sufrimiento constante, solamente NO implica prosperidad constante.
Selah.
Señor; Danos un honesto celo
por tu casa.
Comentarios
Publicar un comentario