Por què no debemos dañar a nadie.

 


 

Primeramente escrito está: “Mìa es la venganza dice el Señor… yo pagarè” (Romanos 12:19). En el mundo vamos a sufrir engaños, daños, y hasta malas intenciones de alguno o de algunos (Juan 16:33). Pero, lo más importante es que “NO” seamos nosotros los que causemos ese sufrimiento, ese daño, o tengamos esas malas intenciones. ¿Por què? Para no ser nosotros el objeto de la venganza del Señor, sino quienes reciben su consolaciòn. Porque escrito está: “Con la vara que midàis con esa misma serèis medidos” (Mateo 7:2). Y también escrito está en la ira de Dios: “En aquellos días los hombres buscaràn la muerte y no la hayaràn; y ansiaràn morir, y la muerte huirà de ellos” (Apocalipsis 9:6), en otras palabras sufrirán grandes angustias y adversidades, al grado que NO tendrán paz. Vienen días en los cuales los verdaderos hijos de Dios serán engañados, perseguidos y hasta morirán pues el enemigo los vencerà (Mateo 5:11; 1ª Corintios 4:12 y Hebreos 12:4). Luchemos por NO hacer daño a nadie, pues de lo contrario sufriremos la venganza del Señor no la del hombre. Meditemos.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Copiando al mejor.

Las ¿Insolencias o grocerìas? de Jesús (Parte final).

Cuarenta años de culpa