Dios Padre… el proveedor.

 


 

“Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19). Entre las frustraciones más grandes que el ser humano podemos llegar a tener, está la de ser utilizados por otros solamente para cubrir necesidades. Què triste es dar y dar y dar… y recibir poco o no recibir nada a cambio (y no es que la gente de por interés, sino estamos hablando de simple gratitud y empatìa) . Sin embargo, nosotros cometemos esa injusticia constantemente con nuestro Padre celestial. Nos diò la oportunidad de vivir; nos da en la gran mayoría de casos una familia; salud, un empleo, etc. Y nosotros le buscamos solamente cuando nos hace falta algo, casi nunca para compartir tiempo con él o para él. La historia nos muestra que las personas que sì lo han hecho, han trascendido. ¡Ojalà y en un momento no muy lejano reflexionemos! Pues si a nosotros nos molesta ser utilizados… cuànto más le dolerà a Nuestro Padre Celestial. Selah.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Copiando al mejor.

Las ¿Insolencias o grocerìas? de Jesús (Parte final).

Cuarenta años de culpa