El ladròn no avisa… sorprende.

 


 

Cristo dijo: “El ladròn no viene sino para hurtar, matar y destruir” (Juan 10:10). En otra ocasión también dijo: “Si el padre de familia supiera a què hora viene el ladròn, velarìa” (Mateo 24:43). Últimamente en todo el mundo se está sabiendo de entidades que están estafando a sus propios clientes, y lo hacen en horas de la madrugada cuando èstos duermen. Han robado cantidades significativas de dinero haciendo mucho daño, al punto que han dejado a jubilados sin su pensión; enfermos sin poder adquirir sus medicinas; personas mayores sin recursos, y ya en edad de no poder adquirir un empleo, a tal extremo que han habido suicidios. ¿A què se dedicaron esas entidades con esos hechos?  A hurtar, matar y destruir. ¿A què hora lo hicieron? Cuando sus clientes dormían. Quizàs, ahora, con estos ejemplos, entendemos mejor que satanàs está dispuesto a utilizar todo recurso que tenga a mano para hurtarnos hasta la fe en Dios, porque él es un ladròn que no avisa… sino sorprende.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Copiando al mejor.

Las ¿Insolencias o grocerìas? de Jesús (Parte final).

Cuarenta años de culpa