Unas muy buenas preguntas (Parte final).
Conclusión: Otro punto importante para quienes están
“obsesionados” con las congregaciones, después de la destrucción del templo en
el año 70 por Tito, el emperador Romano, NADIE pudo congregarse en una
sinagoga, por dos razones: La primera, porque fueron totalmente destruidas. Y
la segunda, porque todo aquèl que confesara a Cristo o la Ley de Moisès fue
perseguido hasta la muerte o fue expulsado de territorio Judìo. Los creyentes pasaron
desde el año 70 hasta el 325 con Constantino sin poder congregarse en una
sinagoga, a no ser en casas particulares, cuevas o catacumbas. Preguntamos: ¿Si
en el tiempo profetizado de la Gran Tribulaciòn, habrá una persecuciòn como
NUNCA la ha habido (incluida la del año 70, Marcos 13:19 y especialmente Daniel
12:1), preguntamos: ¿Quién será el líder insensato que siga pregonando que todo
aquèl que NO asista o sea miembro de una congregación ESTÀ ELIMINADO, si ellos
mismos con una simple PANDEMIA dejaron de llegar?.
Meditemos: MIRAD QUE NO SEAS ENGAÑADOS incluye… hasta lo
que nosotros creìamos que era un lugar seguro (la congregación), el apóstol Pablo
lo expuso de èsta manera: “Falsos apóstoles, fraudulentos, disfrazados como el
mismo Satanàs lo hace (2ª. Corintios 11:13-15, recordemos, esto es para quienes
VIVEN muy còmodamente del evangelio). El libro del profeta Zacarìas termina con una sentencia
como las de Cristo en Mateo 23: “Y no habrá en aquèl día MÀS mercader en la
casa de Jehovà” (Zacarìas 14:21). “Escrito está, mi casa es casa de oración no
cueva de ladrones” (Lucas 19:45-46). Y sentenciò frente a la Samaritana: “La
hora viene cuando se adorarà en espíritu y en verdad, ni en èste monte ni en
Jerusalèn sino en todo lugar (Juan 4:21-24). Preguntamos: ¿Cuàndo llegó esa
hora… EN LA CRUZ (Romanos 10:4). Selah.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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