No todos los de fuera están fuera, pero no todos los de dentro están dentro.
Nos han hecho creer la idea que la Iglesia del Señor es toda congregación y toda la congregaciòn, no necesariamente es así. Cristo caminò tres años y medio con doce de sus seguidores y uno NO era parte de la congregación (Judas, Mateo 27). Muchos que caminaron con Cristo y presenciaron milagros, cuando vieron que el camino que él les ofrecía NO era lo que ellos creían, dice la escritura: “Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él” (Juan 6.66). Hoy, la situación no ha cambiado, muchos de los que nosotros vemos DENTRO de una congregación… están fuera; y muchos de los que nosotros vemos FUERA…están dentro de la misma. Ejemplos: Cornelio era un centurión romano que daba muchas limosnas a la sinagoga y no asistìa a ninguna (Hechos 10:22).
Acaso el ejemplo más claro nos lo da Cristo en Juan 10:1-12, en
donde nos muestra que “él” viene a SACAR a sus ovejas del redil (sinagoga o
congregación o iglesia para llevarlas consigo). Y cualquiera dirà, pero
entonces TENEMOS que estar en una para ser sacados, veamos: El mismo le dijo a
la Samaritana: “El que adore de aquí en adelante (hace 2 mil años), adorarà en
espíritu y en verdad y EN CUALQUIER LUGAR (Juan 4:21), ESA es la verdadera
congregación de Cristo, en donde NO hay necesidad de hipócresìas, exibicionismo,
ni mercaderes (Zacarìas 14:21). Selah.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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