A què llamamos ¿Educar bien a los hijos? (Parte uno)

 


 

Si preguntamos esto a cualquier padre dirà: Que aprendan a no ser mediocres sino a superarse; guiarlos de tal manera que no dependan de nadie sino de ellos mismos, etc. NINGUNA de dichas expresiones son malas, al contrario, el mundo sería diferente si ese objetivo se lograra en todas las familias. Sin padres que abandonen los hogares; sin madres que se desentiendan de los hijos; sin hijos que no aprovechen las oportunidades que tienen, etc. Pero, en las escrituras vemos al menos dos o tres ejemplos de lo que realmente es una buena educación a los hijos: “Enseñarles obediencia”. Veamos, Dios le dice a Abraham, luego de haber esperado 25 años para recibir al hijo de una promesa divina, y con 100 años de edad, sabiendo que si èste había sido difícil, otro casi que se veìa imposible de tener: “Ve, y sacrifica a tu hijo” (Gènesis 22:2 y 22:9), y NO vemos ni a Abraham discutir con Dios, ni a Isaac discutir con su padre… sino ambos obedecieron. Selah.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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