Cuàndo hablar y cuándo callar.

 


 

Para cualquiera que lee las escrituras con regularidad no es ningún secreto que el Señor nos manda hablar o callar según sea el momento. Por ejemplo, vemos durante las primeras señales de su ministerio, que manda a los enfermos a callar su sanaciòn (Ejemplo, la resurrección de la hija de Jairo, el principal de la Sinagoga en Lucas 8:56). Lo mismo sucedió con los apóstoles Pedro, Juan y Jacobo en el monte de la transfiguración (Mateo 17:9). Y, hubo momentos en los cuales hizo lo contrario, animarlos a que hablaran y lo hicieran públicamente. Acaso el mejor ejemplo de esto es lo que hemos dado en llamar: “La gran comisión”: “Por tanto, Id, y enseñad a todas las naciones” (Mateo 28:19). Así què, en la caminata cristiana habrá tiempos en los cuales tendremos que callar, pero también habrá tiempos en los cuales tendremos que hablar. Selah.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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