Cuando un hijo se va de casa (Parte final).
Judà: Tus hermanos te alabaràn, tu mano sobre la cerviz de
tus enemigos, cachorro de león, hijo mìo… todos conocemos que de èsta tribu
vino el Redentor, el Leòn que vino a liberar al hombre de su pecado, y que
todos sus hermanos de las otras tribus se inclinaron ante él (Gènesis 49:8-9 y
los 4 evangelios). Dan: Juzgaràs a tu pueblo, seràs como serpiente en el
camino, que muerde el talòn del caballo y hace caer al jinete… muchos son los
conocedores de la biblia que creen que de èsta tribu vendrà el anticristo al
final de los tiempos (Gènesis 49:16-17 y Ezequiel 16:3) En resumen, el punto
que querìamos resaltar, es este, cuando un hijo-a se va de casa es obligación
del padre, de la madre, o el tutor bendecirle, y orar continuamente porque esa
bendición se cumpla en ese hijo-a. No debiéramos dejar ir un hijo-a de casa sin
la respectiva bendición.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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