La gran mayorìa caminamos a Emàus. (Parte uno).
Las escrituras NO son claras o muy específicas en todo
momento en sus narraciones, pero el Espìritu nos puede ayudar a discernir
algunos aspectos, aunque hemos de reconocer que en ocasiones, como la presente,
sean irrelevantes, pero que igual nos exhortan a seguir estudiando. Veamos: Se
nos narra que Cristo ya resucitado se les presenta a dos de sus discípulos
camino a Emaùs (Lucas 24:18). En el diálogo podemos ver: 1- Eran discípulos
(pues dice dos de ellos). 2- Sabemos que uno de ellos se llamaba Cleofas, lo
explica la escritura (Lucas 24:18). 3- Tenían compañerismo con las mujeres que
seguían a Jesús, también lo dice la escritura (Lucas 24:22). 4- Cuando Cristo
hace por seguir su camino, ellos, lo invitan a quedarse en “su” casa, por lo
que eran parientes pues no dice la casa de uno de ellos (Lucas 24:29). 5- Por
Juan 19:25 sabemos lo siguiente: Las mujeres que siguieron a Jesùs eran, al
menos, Marìa madre, una hermana de Marìa (algunos historiadores asumen que es
Salomè, madre de Juan y Jacobo), Marìa mujer de “Cleofas”, y Marìa Magdalena.
Lo que nos indica que es MUY posible, que la otra persona que acompañaba a Cleofas
(recordemos que ese término significa estudiante o seguidor de Jesùs)… era la
esposa de Cleofas.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
Comentarios
Publicar un comentario