La calafateò por dentro y por fuera.
Dios, hastiado de la depravaciòn y corrupciòn del hombre
decide aniquilarlo, pero antes, viendo a un hombre justo ante sus ojos le dice:
“Construye un arca de madera, y la “calafatearàs” (cerrar, tapar, curar) por dentro y por fuera
para que no se hunda, y así fue como Noè y su familia salvaron sus vidas
durante el Diluvio (Gènesis 6:14). Más
adelante vemos, tiempos difíciles, tan difíciles que faraón había mandado
asesinar a todos los recién nacidos de Israel por temor a que habían crecido en
número y peligrara su reino. Pero Dios dirige a una madre hebrea a que escondiera
a su hijo en una cesta “calafateada” para evitar que se hundiera en el Nilo, lo
cuál salvò al niño (Moisès) (Éxodo 2:3). ¿Què lección nos traen estos dos
ejemplos? Hoy, estamos viviendo tiempos
difíciles, tan difíciles que “faraones” que se creen dueños del mundo están
asesinando niños “no na tos”; y, la corrupción y la degeneración atacan
nuestras vidas y cuerpos espirituales… si no nos “calafateamos” por dentro y
por fuera, nos hundiremos. Como dijo alguien sabiamente: “Arregladitos, y por
fuera, todos nos vemos muy bonitos”, pero, y si pudieran ver nuestras almas. Selah.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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