Todo en exceso es malo.

 


 

Marco Aurelio, uno de los emperadores romanos dijo: “Todo en exceso es malo”. La historia lo ha respaldado pues si vemos las enfermedades por ejemplo, vienen por el exceso de comer algo o dejarlo de comer; de beber algo o dejarlo de beber. Las escrituras también nos hablan desde mucho antes que èste emperador lo hiciera, que debemos llevar una vida equilibrada y saludable, sin que esto implique sacrificarse necesariamente: “No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios” (Eclesiastés 2:24). Nos dice el sabio Salomòn que comer y beber del fruto de nuestro trabajo viene de Dios, lo que también implica que NO debe ser del trabajo “ajeno”, pues desde el principio así lo estableció Dios: “Con el sudor de TU frente” (Gènesis 3:19).

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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