Torpes pero efectivos.
Y dijo Jehovà a Moisès: “Yo
soy JEHOVA; dì a Faraòn rey de Egipto todas las cosas que te digo a tì” (Éxodo
6:29). Pero Moisès le responde a Jehovà: “He aquí, yo soy torpe de labios
(tartamudo); ¿còmo, pues, me ha de oìr Faraòn?
Y, la historia nos muestra el gran triunfo de Moisès liberando a todo un
pueblo que había sido cautico por 400 años (Éxodo 12:40-41). ¿Cuàl es la
lección que debiéramos aprender? Que no importa cuál sea nuestro impedimento
físico o material: si somos limitados económicamente; si somos cortos de
palabras; si somos unos reales desconocidos; si vivimos aislados; si estamos
con alguna limitación de salud, etc. Siempre y en cualquier momento podemos
hacer grandes hazañas para la causa del Señor. Ya lo dijo el apóstol Pablo a
Timoteo: “Predica el evangelio en tiempo y fuera de tiempo… insiste” (2ª
Timoteo 4:2).
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
Comentarios
Publicar un comentario